Conservar el diente.
Preservar su función.
La endodoncia es una intervención que se realiza para intentar conservar un diente alterado por caries o traumatismo donde el nervio ha sido afectado y que, de otra manera, tendría que ser extraído.
Consiste en eliminar el tejido pulpar inflamado o necrótico, desinfectar y limpiar el interior del conducto y realizar posteriormente su sellado tridimensional.
Es un tratamiento conservador mediante el que buscamos mantener el diente en boca, preservando su función masticatoria y estética. En nuestras clínicas incorporamos los avances que ayudan a realizar un tratamiento adecuado y lo más predecible posible.
01Reendodoncia+
Se plantea cuando una endodoncia anterior está dando problemas, por ejemplo porque no se desinfectó suficientemente, quedó algún conducto sin localizar o no pudo limpiarse toda la longitud radicular debido a una dificultad anatómica.
El procedimiento consiste en retirar el material utilizado en el primer tratamiento y volver a limpiar, desinfectar y sellar los conductos adecuadamente.
02Blanqueamiento interno+
Un diente no vital, normalmente tras una endodoncia o un traumatismo, puede oscurecerse desde su interior. Cuando la estructura coronal está en buen estado, el blanqueamiento interno permite buscar una mejora del color de forma conservadora, sin recurrir directamente a tratamientos protésicos.
¿En qué consiste?
Se crea un pequeño acceso aprovechando la entrada de la endodoncia y se aplica el agente blanqueador dentro de la cámara pulpar. El proceso es gradual y puede repetirse en varias aplicaciones y sesiones hasta alcanzar el tono acordado. Finalmente se retira el producto y se sella el acceso con un material definitivo.
